HOMBRES “DECONSTRUIDOS”
(Reflexiones desde la trinchera / Mártin Sánchez).
(Reflexiones desde la trinchera / Mártin Sánchez).
Pocos
fenómenos de la posmodernidad resultan tan vergonzosos y esperpénticos
como el de los llamados “hombres deconstruidos”. Esos que reniegan de su
naturaleza y de su propia biología obedeciendo a una imposición
ideológica basada en especulaciones ficticias carentes de toda lógica.
Los
colectivos “feministas” se refieren a estos medio-hombres como
“aliados” o “aliades”. Un apelativo que vendría a significar algo así
como… animales de compañía sumisos y obedientes que no crean problemas y
hacen lo que se les ordena a cambio de ciertas migajas emocionales (que
no sexuales).
Los hombres deconstruidos son el resultado de años
de propaganda e ingeniería social diseñada para desempoderar al sexo
masculino a través del chantaje psicológico, la estigmatización y la
ridiculización de la propia esencia biológica del individuo.
Si
analizamos la palabra “deconstruir” observaremos que es una aberración
en sí misma. Pues un hombre deconstruido sería, más bien, la caricatura
de un hombre. Aquel que se avergüence y renuncie a su propia esencia
será infeliz toda la vida.
Una vez más asistimos a otro claro
ejemplo de como un slogan publicitario repetido durante décadas puede
acabar instalándose en el inconsciente de los más incautos por muy
absurdo y grotesco que este sea.
Los hombres llevamos grabado en
nuestro código genético la función de impulsores, de conquistadores, de
proveedores y de protectores. El equilibrio de la naturaleza humana pasa
por asumir esta realidad y ponerla en práctica.
Por eso debemos
recordarles a los más jóvenes la esencia de lo que realmente son para
que se sientan en paz y orgullosos de su naturaleza pues el futuro de
nuestra especie depende de su capacidad para aceptarse a sí mismos y
cumplir con la misión divina que les ha traído a este plano terrenal.
