La neolengua no es más que una versión extremadamente simplificada del idioma, y es uno de los pilares básicos del régimen totalitario del Partido. El objetivo de crear tal lengua era sustituir a la vieja lengua para así dominar el pensamiento de los miembros del Partido y hacer inviables otras formas de pensamiento contrarias a los principios del Ingsoc (lo que en el libro se conoce como "crimen del pensamiento"). Por ejemplo, para evitar que la población desee o piense en la libertad, se eliminan los significados no deseados de la palabra, de forma que el propio concepto de libertad política o intelectual deje de existir en las mentes de los hablantes.
